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Alcanar

El municipio de Alcanar ocupa una buena parte de la fachada costera de la comarca del Montsià, entre San Carlos de la Rápita y el río de la Sénia (límite sur del término) y entre Ulldecona o la Sierra de Montsià y el mar Mediterráneo. Es el municipio más meridional del Principado y limita al norte con San Carlos de la Rápita y por un pequeño sector con Freginals, al este con el Mediterráneo, al sur con las tierras del Baix Maestrat y al oeste con el término de Ulldecona.

La sierra de Montsià (espacio catalogado en el Plan de Espacios de Interés Natural) es el relieve más importante del término y hace de límite y a la vez de orilla del municipio, desde la Foradada (698m), donde coinciden los términos de Ulldecona, Freginals, San Carlos y Alcanar; continúa hacia la cima de Montsià (764m en la Torreta , 732m la Trencada y 728 m en la Tenda ), con un modelado cárstico, y prosigue hacia la Roca Roja (558 m), con dos estribos más meridionales, la sierra de Sant Jaume, un poco más arriba de Las Casas de Alcanar, y el último estribo de la Serreta, que sostiene la villa de Alcanar . Es una elevación formada por calizas cretáceas de plegamiento alpino, con vertientes muy bruscos que facilitan enormemente la erosión del suelo, muy esquelético, carente de arbolado y sólo con un pobre matorral o monte bajo. Esta sierra y la proximidad del mar crean sectores bien diferenciados en el término. La cresta de la sierra se encuentra a una distancia media de cuatro kilómetros del mar, lo que hace que el término forme como un largo corredor, llano sólo cerca del mar, que gana rápidamente altura y que se alza violentamente por un acantilado, entre los 300 y los 600 o 700 m que tienen los picos más altos. Estos son casi inaccesibles desde un sector del término de Alcanar y constituyen un excelente mirador.

A su pie no tiene suficiente espacio para desarrollarse y queda enseguida cortada por el mar. Los conglomerados cuaternarios en llegar a la costa forman, al igual que en el Baix Ebre, un pequeño acantilado. Hacia el sur, al retirarse los últimos contrafuertes de la finalización de la sierra, a partir del estribo de Sant Jaume, la llanura se muestra más dilatada. Aquí se desarrolla una intensa explotación hortofrutícola que aprovecha la bonanza climatológica y unas reservas hídricas bien abastecidas. La bonanza es favorecida por el cobijo que le hace la sierra de Montsià, que lo protege de los vientos del norte (mistral o tramontana) y por la proximidad del mar, que le quita las mínimas extremas y le proporciona una media termométrica anual templada. La abundancia relativa de agua no se la proporciona el río Sénia , que llega aquí ya seco , ni los barrancos que rápidamente se precipitan en el mar desde la sierra de Montsià , sino la permeabilidad del suelo calcáreo y la especial disposición tectónica de la sierra de Montsià , que suplen con aguas a poca profundidad la falta de agua superficial .

Hacia el norte del término las condiciones son muy diferentes, los conglomerados cuaternarios afloran pronto entre la sierra y las playas y sobre estos suelos más delgados sólo se encuentran los olivos y los algarrobos en estrechas fajas que van de las playas a las primeras costas. Entre las playas del litoral de Alcanar se pueden mencionar la playa del Marjal, la de las Casas de Alcanar, la del Maricel, la playa de la Fábrica de Cemento y la playa de Sòl de Riu.

Límite con las tierras de Vinaroz, encontramos el curso del río Sénia, que en su cabecera forma el pantano de Ulldecona a tierras del Maestrazgo y que desagua directamente en el mar.

El núcleo principal del municipio, la ciudad de Alcanar, está en el extremo meridional del término, cerca del río Sénia, a unos 3 km, en línea recta, de mar. Vera ésta, en la fachada SE del término , está el pueblo de las Casas de Alcanar, mientras que todo el resto del frente litoral , que forma una entidad de población llamada Las Playas de Alcanar o Alcanar-platja, es sembrado de urbaniza-ciones, como Maricel, Montsià Mar, Serramar, Solimar, etc., y de agrupaciones de casas de segunda residencia en forma de poblamiento disperso. En el interior, hay también la urbanización de la Selleta.

El término de Alcanar se encuentra bien comunicado gracias a la carretera N- 340, que sigue más o menos paralela a la costa, carretera de la cual se ha construido una variante por el interior. La N--340, además de vía interurbana procedente de Vinaroz y que continúa por San Carlos de la Rápita hacia Tarragona y Barcelona, tiene también la función de facilitar la comunicación entre todos los núcleos habitados del término. Hay, además, dos carreteras locales, una que va de la Sénia en Alcanar por Ulldecona, y la carretera local que se origina en el apeadero del ferrocarril de Alcanar situado en el término de Vinaroz , ya dentro de la Comunidad Valenciana, y que llega hasta la N -340 pasando por Alcanar . Esta última carretera local, muy concurrida especialmente en verano, permite llegar rápidamente a la autopista AP-7 de Barcelona a Valencia, que tiene el acceso a la entrada en Valencia y circula por el valle de Ulldecona.

El término tiene dos caminos asfaltados bastante transitados, el camino del Virol y el antiguo camino de Vinaroz: el primero constituye la vía central de servicio hacia la zona del Marjal y las Casas, y el segundo es la vía alternativa y menos congestionada que la N -340 para ir de Alcanar a Vinaroz.